Las crisis, los momentos difíciles, las encrucijadas, son momentos de replanteamiento, de cuestionamiento y reflexión.
Estos son requisitos imprescindibles para la transformación personal, para la configuaración de un profesional docente transformador, que se cuestione y replantee permanentemente para qué hace las cosas, porqué hacerlas de determinada manera, y cómo crear el mejor ambiente de aprendizaje posible para sus alumnos, y si lo que hacemos se corresponde con lo que realmente pretendemos.